sábado, 19 de noviembre de 2011

19 de noviembre - Día Mundial para la prevención del abuso contra los niños

Un juego enseña al niño a decir "no" al abuso sexual, que sufre 1 de cada 5

Enseñar a los niños a decir "no" al abuso sexual, que afecta a uno de cada cinco menores, y a los educadores y familiares a detectar estas prácticas, son los objetivos de una campaña europea que llega a España a través de un juego con el que se pretende combatir un fenómeno, en muchos casos, invisible.


Enseñar a los niños a decir "no" al abuso sexual, que afecta a uno de cada cinco menores, y a los educadores y familiares a detectar estas prácticas, son los objetivos de una campaña europea que llega a España a través de un juego con el que se pretende combatir un fenómeno, en muchos casos, invisible.



La Regla de Kiko, un personaje de dibujos animados, muestra al niño lo fácil que es decir no a un contacto físico inapropiado y le explica que no debe permitir que otros niños o adultos toquen partes de su cuerpo que suelen ir cubiertas por su ropa interior.


Se entiende por abuso sexual -un tipo de maltrato-, aquellas situaciones que requieren contacto físico (violación, incesto, tocamientos), pero también puede ejercerse sin contacto físico (exhibicionismo, masturbación delante del menor o mostrar pornografía).


En España, es muy difícil conocer la incidencia real del maltrato, ya que aunque se puso en marcha hace unos años el Registro Unificado de casos de Maltrato Infantil, no se conocen los datos, explica el coordinador de la Federación de Asociaciones para la Prevención del Maltrato Infantil, Tomás Aller.

La federación, que agrupa a las principales organizaciones de lucha contra el maltrato, lamenta que en España haya tantos sistemas de protección de la infancia como comunidades autónomas, "lo que implica criterios diferentes de atención a los niños".

"Uno de los planteamientos al próximo Gobierno es que se unifiquen estos sistemas para que la suerte de un niño no dependa de dónde haya nacido", asegura Aller a Efe.

Diversos estudios calculan que el 15 por ciento de los niños en España son víctimas de maltrato infantil. El maltrato más frecuente es la negligencia (cuando las necesidades básicas del niño no están cubiertas), que supone aproximadamente el 50 por ciento de los malos tratos, seguido del maltrato psíquico (el 27 por ciento), el físico (el 11 %) y el sexual (el 6 %).
Para abordar la violencia sexual, el Consejo de Europa ha incluido en esta campaña, con el lema "Uno de cada cinco", una guía sencilla para padres y educadores que quieran ayudar a los niños a evitar el contacto físico, a saber cómo reaccionar en caso de que una situación les incomode y a quién dirigirse para pedir ayuda.


Destaca la importancia de que los adultos sepan iniciar una conversación con los niños, para que puedan consultarles en caso de dudas de estar sufriendo abuso u otras formas de violencia sexual.


Pero también alerta de que en la mayoría de los casos el autor es alguien que el niño conoce, circunstancia que complica más la visibilidad de estas prácticas.

"El niño es la víctima ideal", explica el presidente de la Sociedad Catalana de Victimología, Josep María Tamarit, "no sólo por su inocencia, sino porque tiene que afrontar el problema de la invisibilidad, porque muchos de los casos se producen en el ámbito de la familia y son difíciles de percibir por la sociedad".

Tamarit, catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Lleida, plantea la necesidad de que se eliminen falsas creencias como que los niños sufren con menos intensidad la violencia o que tienen mayor capacidad de recuperación.


"Los menores sufren de modo especial la violencia, ese sufrimiento se prolonga a largo plazo y existe la posibilidad de que la reproduzcan", advierte el experto en Derecho, quien plantea la necesidad de combatir "cierta tolerancia social".


Con motivo del Día Internacional del Niño, el 20 de noviembre, las organizaciones de defensa de la infancia reclaman la importancia de proteger a los menores, que serán los adultos del mañana.


(Agencia EFE)

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FUENTE: TERRA.ES


LA PREVENCIÓN FAMILIAR ES LA CLAVE

¿A qué puede conducir la negación del problema?
Esa actitud tan habitual nos puede llevar, entre otras cosas, a bajar la guardia y descuidar uno de los pilares de la lucha contra el abuso sexual: la prevención familiar.

¿Dónde radica su importancia?
Cuanto antes se detecte y comience a curar un abuso, mucho mejor, porque así las secuelas para el niño podrán reducirse al mínimo. Si el problema puede atajarse antes de que suceda, todavía mucho mejor, porque evidentemente ahorraríamos una experiencia traumática.

¿Cómo podrían los progenitores prevenir ese problema?
La forma más eficaz de prevenir el maltrato sexual de los niños es que los padres mantengan una buena comunicación con sus hijos.

¿Qué deberían hacer?
Es fundamental hablar cada día con sus hijos y tomarse tiempo para escucharlos y observarlos, así como informamarse de sus actividades y sentimientos. Además, hay que animar a los niños a que compartan con nosotros, como padres, sus preocupaciones, dudas y problemas.

¿De qué manera se puede comunicar esta advertencia a un menor?
Hay que decir al niño o niña que existen adultos que podrían intentar lastimarle u obligarle a hacerles cosas molestas o que ellos no desean hacer, aunque para ganarse su confianza, seducirlos y convencerlos, pueden mostrarse muy suaves y lentos. Que no deben admitir si algún adulto les comunica que "lo que pasa entre nosotros dos es un secreto" y explicarles que deben comunicar a los padres si un adulto les amenaza con hacerles daño a ellos o a sus padres por contar sus "secretitos".

Para finalizar, ¿qué otro consejo puede aportar para los padres?
Es importante alertar a los niños que el adulto que quiera hacer cosas con su cuerpecito podría ser una persona conocida, una persona amada o de mucha confianza, incluso alguna persona con cierta autoridad sobre ellos, por ejemplo, la niñera, un profesor, un religioso o un entrenador. Asimismo, hay que explicarles que la persona adulta también puede ser de la familia (abuelo, padre, primo, hermano o tío), aclarando que un familiar, por mucho que le queramos, puede equivocarse y hacer cosas que no están bien.



FUENTE: LAINFORMACION.COM

FECHA: 19/11/2011

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