miércoles, 4 de enero de 2012

Diferencias de edulcorantes: aspartamo y ciclamato con sacarina

Hola a todos.

Hoy os voy a contar las diferencias que existen entre dos edulcorantes muy utilizados por todos los que no queremos tomar azúcar. Los que podemos encontrar comúnmente en las tiendas son la sacarina y ciclamato (lo conocemos como sacarina) y el aspartamo. 


Últimamente se escuchan muchas cosas sobre las propiedades de los mismos, si es mejor uno que otro, si uno se elimina con mayor facilidad...

Además de las cosas que se dicen o leen, también se ha puesto de moda mucho tomar ahora aspartamo, porque en la dieta Dukan recomiendan este tipo de edulcorante. Después de leer un poco sabes porque este médico recomienda el aspartamo y el motivo es porque cuando se descompone el aspartamo en nuestro cuerpo produce elementos químicos que tienen las proteínas (principio básico de su régimen).

Buscando en internet he encontrado estas explicaciones de los diferentes edulcorantes y la verdad es que me han parecido muy interesante y se entiende perfectamente las diferencias entre ellos.

FUENTE: WWW.MILKSCI.UNIZAR.ES
ESCRITO POR: MIGUEL CALVO

EDULCORANTES NO CALÓRICOS

Introducción

Los edulcorantes no calóricos, artificiales o naturales, son en este momento una de las áreas más dinámicas dentro del campo de los aditivos alimentarios, por la gran expansión que ha experimentado el mercado de los alimentos bajos en calorías, especialmente las bebidas. 



Para que un edulcorante natural o artificial sea utilizable por la industria alimentaria, además de ser inocuo, tiene que cumplir otros requisitos: el sabor dulce debe percibirse rápidamente, y desaparecer también rápidamente, y tiene que ser lo más parecido posible al de la sacarosa, el azúcar común, sin regustos. También tiene que resistir las condiciones del alimento en el que se va a utilizar, así como los tratamientos a los que se vaya a someter. 

El uso de edulcorantes artificiales ha sido objeto de múltiples polémicas por lo que respecta a su seguridad a largo plazo. La forma más adecuada de enfocar esta polémica es desde la perspectiva del balance riesgo-beneficio. El consumidor tiene que decidir si asume en algunos casos un riesgo muy remoto como contrapartida de las ventajas que le reporta el uso de determinados productos, ventajas que en este caso serían la reducción de las calorías ingeridas sin renunciar a determinados alimentos o sabores. También deben tenerse en cuenta los efectos beneficiosos sobre el organismo de la limitación de la ingesta calórica, especialmente en la prevención de los trastornos cardiovasculares y de ciertos procesos tumorales. Aunque el efecto preventivo se produce fundamentalmente con la reducción del contenido de la grasa de la dieta, también puede contribuir la reducción del contenido energético global, y en este caso los edulcorantes artificiales serían una cierta ayuda. Por supuesto, son de gran interés para el mantenimiento de la calidad de vida de aquellas personas que por razones médicas tienen que controlar su ingestión de azúcares. 

Ciclamato



Esta substancia fue sintetizada por primera vez en en 1937, y se utiliza como edulcorante artificial desde 1950. Es unas 50 veces más dulce que la sacarosa, y tiene un cierto regusto desagradable, que desaparece cuando se utiliza mezclado con la sacarina. Es químicamente muy estable, y no le afecta la acidez ni el calentamiento. Su utilización fundamental está en las bebidas carbónicas. También se puede utilizar en yogures edulcorados y como edulcorante de mesa. El ciclamato como tal es menos soluble en agua que sus sales, que son las que se utilizan habitualmente.

A partir de 1970, ante la sospecha de que podía actuar como cancerígeno, se ha prohibido su uso como aditivo alimentario en muchos paises, entre ellos USA, Japón e Inglaterra. Los datos acerca de su posible carcinogenicidad son conflictivos. El efecto cancerígeno observado con dosis muy grandes no sería debido probablemente al propio ciclamato, sino a un producto derivado de él, la ciclohexilamina, cuya carcinogenicidad tampoco está aun totalmente aclarada. El organismo humano no es capaz de transformar el ciclamato en este derivado, pero sí la flora bacteriana presente en el intestino. El grado de transformación depende mucho de los individuos, variando pues también la magnitud del posible riesgo. 


Todos los datos acerca de los efectos negativos del ciclamato se han obtenido a partir de experimentos en animales utilizando dosis muchísimo mayores que las ingeridas por un consumidor habitual de bebidas bajas en calorías, por lo que la extrapolación no es facil, y de hecho no existe un acuerdo general acerca de la seguridad o no del ciclamato. Desde su prohibición en Estados unidos, la principal compañía fabricante ha presentado a las entidades gubernamentales varias solicitudes para que esta prohibición fuera retirada, en base a los resultados de multiples experimentos posteriores a su prohibición.

Sacarina

La sacarina, el primero de los edulcorantes artificiales, fue sintetizada en 1878, descubríendose accidentalmente su sabor dulce. Se utiliza como edulcorante desde principios del presente siglo. Es varios cientos de veces más dulce que la sacarosa. La forma más utilizada es la sal sódica, ya que la forma ácida es muy poco soluble en agua. Tiene un regusto amargo, sobre todo cuando se utiliza a concentraciones altas, pero este regusto puede minimizarse mezclándola con otras substancias. Es un edulcorante resistente al calentamiento y a los medios ácidos, por lo que es muy útil en muchos procesos de elaboración de alimentos. 

Ya desde los inicios de su utilización la sacarina se vio sometida a ataques por razones de tipo económico, al provocar con su uso la disminución del consumo de azúcar, así como por su posible efecto sobre la salud de los consumidores. En los años setenta varios grupos de investigadores indicaron que dosis altas de sacarina (5% del peso total de la dieta) eran capaces de inducir la aparición de cáncer de vejiga en las ratas.


La sacarina no es mutágena. Su efecto en la vejiga de las ratas se produce mediante una irritación continua de este órgano producida por cambios en la composición global de la orina que, entre otros efectos, dan lugar a cambios en el pH y a la formación de precipitados minerales. El ataque continuo tiene como respuesta la proliferación celular para reparar los daños, y en algunos casos estas proliferación queda fuera de control y da lugar a la producción de tumores. Es interesante constatar que el efecto de formación de precipitados en la orina de las ratas se debe en gran parte o en su totalidad al sodio que contiene la sacarina, ya que la forma libre o la sal de calcio no producen este efecto. 


La sacarina no es pues carcinógena por si misma, sino a través de su efecto como desencadenante de una agresión fisicoquímica a la vejiga de la rata, que induce la proliferación celular. Con concentraciones en la dieta (las utilizadas realmente por las personas) en las que no exista absolutamente ninguna posibilidad de que se produzca esta agresión a la vejiga, el riesgo no será muy pequeño, sino simplemente nulo. No obstante, el uso de la sacarina esta prohibido en algunos países como Canadá. En Estados unidos se planteó su prohibición en 1977, pero las campañas de las empresas afectadas y de algunas asociaciones, entre ellas las de diabéticos, motivaron que se dictara una moratoria a la prohibición.

Aspartamo



El aspartamo es el más importante de los nuevos edulcorantes artificiales. Fue sintetizado dentro de un programa de investigaciónn sobre péptidos para uso farmaceútico, descubriéndose su sabor dulce de forma accidental en 1965. Después de un estudio exhaustivo acerca de su seguridad, se autorizó su uso inicialmente en Estados Unidos como edulcorante de mesa, y desde 1983 se autorizó en ese pais como aditivo en una amplia serie de productos. 

Estructura del aspartamo.

El aspartamo está formado por la unión de dos aminoácidos (fenilalanina y ácido aspártico), con el grupo ácido de la fenilalanina modificado por la unión de una molécula de metanol formando un éster. 



Fenilalanina 


Acido aspártico 

Metanol 

El aspartamo es varios cientos de veces más dulce que el azúcar. Por esta razón, aunque a igualdad de peso aporta las mismas calorías aproximadamente que el azúcar, en las concentraciones utilizadas habitualmente este aporte energético resulta despreciable. 


El aspartamo no tiene ningún regusto, al contrario que los otros edulcorantes, y es relativamente estable en medio ácido, pero resiste mal el calentamiento fuerte, por lo que presenta problemas para usarse en repostería. 


El aspartamo se transforma inmediatamente en el organismo en fenilalanina, ácido aspártico y metanol. Los dos primeros son constituyentes normales de las proteínas, componentes naturales de todos los organismos y dietas posibles. La fenilalanina es además un aminoácido esencial, es decir, que el hombre no puede sintetizarlo en su organismo y tiene que obtenerlo forzosamente de la dieta. Sin embargo, la presencia de concentraciones elevadas de fenilalanina en la sangre está asociada al retraso mental severo en una enfermedad congénita rara, conocida con el nombre de fenilcetonuria, producida por la carencia de un enzima esencial para degradar este aminoácido. La utilización de aspartamo a los niveles concebibles en la dieta produce una elevación de la concentración de fenilanalina en la sangre menor que la producida por una comida normal. Cantidades muy elevadas, solo ingeribles por accidente, producen elevaciones de la concentración de fenilalanina en la sangre inferiores a las consideradas nocivas, que además desaparecen rápidamente. Sin embargo, en el caso de las personas que padecen fenilcetonuria, el uso de este edulcorante les aportaría una cantidad suplementaria de fenilalanina, lo que no es aconsejable. 

Por otra parte, el metanol es un producto tóxico, pero la cantidad formada en el organismo por el uso de este edulcorante es muy inferior a la que podría representar riesgos para la salud, y, en su uso normal, inferior incluso a la presente en forma natural en muchos alimentos, como los zumos de frutas. 

CONCLUSIÓN:

A mi parecer el sabor del ciclamato-sacarina es más agradable pero yo utilizo normalmente el aspartamo, por lo que tengo entendido es más sano y mejor para la dieta. también pienso que no es muy recomendable abusar de estos productos (ni de ninguno en general). Pero bueno, para gustos los colores.

¿Y vosotros que utilizáis? ¿Cual os gusta más?

Espero vuestras opiniones y comentarios.

Espero que os haya gustado y os haya parecido interesante.

Un besote.

10 comentarios:

  1. Gracias por la información!

    Supongo que lo mejor es ir alternándolos, y así no hay riesgos de acumular los posibles -aunque negligibles- daños.

    Saludos

    ResponderEliminar
  2. Yo actualmente utilizo aspartamo, aunque en casa tengo de los dos y la sacarina también la voy gastando de vez en cuando.

    Igualmente, intento disminuir un poco la ingesta de este tipo de productos, por el "por si acaso".

    Gracias por toda la información aportada.

    ResponderEliminar
  3. gracias por la info, me sirvio de mucho ya que tenia dudas sobre estos edulcorantes.

    ResponderEliminar
  4. Lo mejor para reemplazar al azúcar es el edulcorante con sucralosa que es un derivado del azucar

    ResponderEliminar
  5. Y ultimamente se esta utilizando la Estevia .(proveniente de la planta)

    ResponderEliminar
  6. El aspartamo es un endulzante artificial creado a partir del ácido aspártico. Cuando la temperatura de este endulzante excede los 30 grados centígrados, el metanol que contiene se convierte ácido fórmico, veneno que se usa para matar hormigas y que causa acidosis metabólica. El aspartamo es además especialmente peligroso en pacientes diabéticos, pues este ingrediente eleva los niveles de azúcar de la sangre hasta situarlos fuera de control.

    Según Erik Millstone, profesor de la Unidad de Investigación sobre Políticas Científicas de la Universidad de Sussex, Gran Bretaña, existe una serie de informes que se vienen elaborando desde la década de 1980 que relacionan al aspartamo con más de 90 reacciones adversas en consumidores sensibles.

    Entre dichas reacciones se incluyen dolores de cabeza, visión nublada, pérdida de sensibilidad y de oído, dolores musculares, ataques de tipo epiléptico, entumecimiento de las extremidades, síntomas parecidos a la esclerosis múltiple y al lupus, excitabilidad, disfunción hepática, pérdida de la memoria, conducta agresiva, convulsiones, daños visuales y degeneración neurológica mayor, cáncer cerebral o alzhéimer.

    Texto completo en: http://actualidad.rt.com/ciencias/view/112464-monsnato-educlorantes-aspartamo-peligro-muerte

    ResponderEliminar
  7. Yo tomo bastante café y por lo tanto utilizo bastantes pastillas al dia, unas 15. A veces he utilizado aspartamo y otras sacarina. Me gustaría que alguien me dijese si es una cantidad excesiva y si puede tener alguna consecuencia a la larga. Un saludo. Muchas gracias.

    ResponderEliminar
  8. Yo tomo bastante café y por lo tanto utilizo bastantes pastillas al dia, unas 15. A veces he utilizado aspartamo y otras sacarina. Me gustaría que alguien me dijese si es una cantidad excesiva y si puede tener alguna consecuencia a la larga. Un saludo. Muchas gracias.

    ResponderEliminar
  9. Deberia pensar en Stevia, muy natural y muy buen sabor. Se extrae de una hoja llamada igual y la usan indígenas de sudamerica desde hace miles de años.

    ResponderEliminar
  10. yo consumo estevia, lo compro en la calle capon barrio chino en galería capon primer piso en Lima cercado, ojalá haya comprado algo bueno, caso contrario no sé qué decir. Tambien queria saber cual es la dosis que hace daño en el caso de aspartamo, ciclomato y sacarina

    ResponderEliminar